{"id":553,"date":"2026-09-20T11:59:44","date_gmt":"2026-09-20T17:59:44","guid":{"rendered":"https:\/\/www.iconos.edu.mx\/ecostd\/?p=553"},"modified":"2026-09-20T12:34:28","modified_gmt":"2026-09-20T18:34:28","slug":"la-necesidad-de-aprender-a-argumentar-ante-la-complejidad-y-la-transdisciplinariedad-el-llamado-a-una-razon-flexible","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.iconos.edu.mx\/ecostd\/la-necesidad-de-aprender-a-argumentar-ante-la-complejidad-y-la-transdisciplinariedad-el-llamado-a-una-razon-flexible\/","title":{"rendered":"La necesidad de aprender a argumentar ante la complejidad y la transdisciplinariedad: el llamado a una raz\u00f3n flexible"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La creciente polarizaci\u00f3n que atraviesa nuestras sociedades suele alimentarse de un ecosistema dominado por opiniones que reh\u00fayen todo examen cr\u00edtico. Cuando el juicio personal se blinda contra la r\u00e9plica y se impone como certeza incuestionable, cualquier posibilidad de acuerdo o di\u00e1logo genuino queda truncada. Frente a esta inercia, urge recuperar la argumentaci\u00f3n reflexiva frente a la emisi\u00f3n autom\u00e1tica de posturas: un ejercicio que exige m\u00e9todo, escucha y la disposici\u00f3n constante a examinar la solidez de nuestras propias afirmaciones ante los dem\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aprender a argumentar trasciende por completo el adiestramiento formal en esquemas l\u00f3gicos o la pericia t\u00e9cnica para vencer a un contrincante discursivo. Cuando nos situamos en los terrenos de la complejidad y la transdisciplinariedad, argumentar se revela como una exigencia \u00e9tica, epistemol\u00f3gica y pol\u00edtica irrenunciable. Frente a problemas como el cambio clim\u00e1tico, la regulaci\u00f3n de inteligencias artificiales, los dilemas bio\u00e9ticos o la fragmentaci\u00f3n comunitaria, se entrecruzan disciplinas dispares, intereses contrapuestos y saberes no conmensurables. En estos cruces, la ausencia de una pr\u00e1ctica argumentativa rigurosa suele derivar en dos manifestaciones destructivas de la violencia:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Violencia externa: ocurre cuando se clausura la posibilidad del di\u00e1logo recurriendo al poder jer\u00e1rquico, la agresi\u00f3n, el insulto o la censura directa. Por ejemplo, en una mesa de planeaci\u00f3n urbana, una autoridad t\u00e9cnica zanja la inconformidad vecinal afirmando: \u00abEste proyecto se ejecuta as\u00ed porque los especialistas somos nosotros y tenemos el mandato legal, sin lugar a discusi\u00f3n\u00bb.<\/li>\n\n\n\n<li>Violencia interna: se manifiesta dentro del debate mismo mediante \u00abargumentaciones violentas\u00bb que falsifican razones, manipulan el miedo o la culpa y fuerzan consensos artificiales. Por ejemplo, un comit\u00e9 universitario que, para aprobar un ajuste curricular sin debate, descalifica a los docentes disidentes acus\u00e1ndolos de \u00abenemigos del progreso institucional\u00bb, coaccionando el asentimiento mediante el chantaje simb\u00f3lico.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como argumenta Carlos Pereda en <em>V\u00e9rtigos argumentales. Una \u00e9tica de la disputa<\/em> (1994) y en <em>Conversar es humano<\/em> (1991), el ejercicio reflexivo de dar y recibir razones constituye la \u00fanica alternativa radical a la violencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>El tr\u00e1nsito de la \u00abraz\u00f3n austera\u00bb a la \u00abraz\u00f3n flexible o reflexiva\u00bb<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La transdisciplinariedad al igual que Pereda, piden superar la \u00abraz\u00f3n austera o arrogante\u00bb \u2014aquella que opera con certidumbres absolutas, exactitud m\u00e9trica y deducciones algor\u00edtmicas cerradas\u2014, pues resulta inoperante ante la no linealidad de los sistemas complejos. En su lugar, Pereda propone cultivar una \u00abraz\u00f3n enf\u00e1tica, flexible o reflexiva\u00bb, la cual convive con la incertidumbre y se orienta mediante tres pilares:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Pluralidad: el reconocimiento sincero de que ning\u00fan marco disciplinar posee el monopolio de la verdad y de que existen m\u00faltiples puntos de vista leg\u00edtimos.<\/li>\n\n\n\n<li>Gradualidad: la renuncia a los binarismos excluyentes de \u00abtodo o nada\u00bb, comprendiendo que la realidad se despliega en escalas continuas y matices.<\/li>\n\n\n\n<li>Antifundamentalismo moderado: la conciencia de que el saber carece de cimientos metaf\u00edsicos inmutables y se edifica a partir de los datos y materiales contingentemente disponibles en una tradici\u00f3n hist\u00f3rica y situada.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Los v\u00e9rtigos argumentales en la indagaci\u00f3n transdisciplinar<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un riesgo recurrente al abordar la complejidad radica en sucumbir a lo que Pereda denomina v\u00e9rtigos argumentales: mecanismos degenerativos de repetici\u00f3n donde la atenci\u00f3n se encandila con una sola direcci\u00f3n de las ideas, us\u00e1ndolo todo para prolongar la misma postura, reafirmar los supuestos de partida e inmunizarse frente a cualquier objeci\u00f3n cr\u00edtica. En el trabajo acad\u00e9mico e incluso el que se presenta transdisciplinar, estos v\u00e9rtigos son sumamente frecuentes y algunos de ellos son:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>V\u00e9rtigo simplificador: reducir un entramado multidimensional a una sola variable accesible.\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><em>Ejemplo cotidiano:<\/em> frente al grave problema de la deserci\u00f3n escolar en zonas marginadas, una pol\u00edtica gubernamental decreta que \u00abel problema se resuelve regalando tabletas electr\u00f3nicas con internet a cada estudiante\u00bb. Se absolutiza una herramienta tecnol\u00f3gica aislada, ignorando de un plumazo la desnutrici\u00f3n, la precarizaci\u00f3n docente, la violencia dom\u00e9stica y la falta de infraestructura b\u00e1sica.<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n\n\n\n<li>V\u00e9rtigo complicador: introducir laberintos terminol\u00f3gicos o detalles innecesarios no para esclarecer, sino para evadir el compromiso de decidir o actuar.\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><em>Ejemplo cotidiano:<\/em> ante la contaminaci\u00f3n cr\u00edtica de una cuenca h\u00eddrica que enferma a una poblaci\u00f3n, una comisi\u00f3n t\u00e9cnica posterga las sanciones a las industrias alegando que \u00abel ecosistema es una red tan multidimensional y fractal que se requieren otros cinco a\u00f1os de modelado sist\u00e9mico antes de cualquier intervenci\u00f3n\u00bb. La complejidad se pervierte como coartada para la inacci\u00f3n.<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n\n\n\n<li>V\u00e9rtigos ontol\u00f3gicos (de la objetividad frente a la subjetividad): anular unilateralmente un nivel de realidad en beneficio de otro.\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><em>Ejemplo del v\u00e9rtigo objetivista:<\/em> un m\u00e9dico que, tras revisar an\u00e1lisis de laboratorio sin alteraciones evidentes, despide a un paciente que experimenta dolor cr\u00f3nico e invalidante dici\u00e9ndole: \u00abUsted no tiene absolutamente nada; sus s\u00edntomas son meras sugestiones\u00bb. Se desacredita la vivencia fenom\u00e9nica en primera persona porque no encaja en la m\u00e9trica del instrumental cl\u00ednico.<\/li>\n\n\n\n<li><em>Ejemplo del v\u00e9rtigo subjetivista:<\/em> una persona que rechaza un tratamiento oncol\u00f3gico de probada eficacia biom\u00e9dica argumentando que \u00abning\u00fan dato exterior o cient\u00edfico tiene valor frente a lo que mi intuici\u00f3n energ\u00e9tica me dicta\u00bb.<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>El control interno: las virtudes epist\u00e9micas del argumentar<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dado que en los problemas transdisciplinares no existen algoritmos externos ni \u00e1rbitros infalibles que dictaminen de antemano el \u00e9xito del debate, el rigor depende del cultivo interno de las virtudes epist\u00e9micas. Como destaca Mario Gensollen (<em>Virtudes y vicios argumentativos<\/em>, 2014), se trata de formar el criterio de los agentes y de cuidar el procedimiento discursivo y algunas virtudes a considerar:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Virtudes morfol\u00f3gicas (el talante de los argumentadores)<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Integridad epist\u00e9mica: la autonom\u00eda para pensar por cuenta propia y la perseverancia para mantener consistencia personal, resistiendo tanto la cobard\u00eda de someterse a las modas acad\u00e9micas como el autoenga\u00f1o.<\/li>\n\n\n\n<li>Rigor como justicia: dejar de concebir el rigor como mera exactitud matem\u00e1tica; el aut\u00e9ntico rigor radica en hacerle justicia a la naturaleza del asunto tratado, cultivando una atenci\u00f3n flexible y coloc\u00e1ndose en el lugar del otro para examinar sus razones con imparcialidad.<\/li>\n\n\n\n<li>Esp\u00edritu de rescate (solidaridad intelectual): la disposici\u00f3n a recopilar datos diversos y someterlos a cr\u00edtica para salvar lo que contengan de genuino, evitando caer en la \u00abret\u00f3rica del desprecio\u00bb (descalificar con soberbia todo lo que escape al propio marco disciplinar) o en la \u00abcaridad ciega\u00bb (admitir cualquier afirmaci\u00f3n por complacencia ingenua).<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Virtudes procedimentales (la calidad de la trama del argumento)<\/strong><\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Equilibrio entre fuerzas de ruptura y conservaci\u00f3n: articular las fuerzas de ruptura \u2014la contrastabilidad emp\u00edrica y el poder prospectivo para poner a prueba las hip\u00f3tesis y anticipar consecuencias\u2014 con las fuerzas de continuidad y conservaci\u00f3n \u2014la coherencia mediante tolerancia anal\u00f3gica y el poder explicativo para dotar de inteligibilidad al cuerpo de saberes\u2014.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>La argumentaci\u00f3n en cuanto pr\u00e1ctica viva<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En trabajos como <em>La argumentaci\u00f3n en cuanto pr\u00e1ctica<\/em> (2010), Carlos Pereda subraya que la argumentaci\u00f3n no es una concatenaci\u00f3n abstracta de proposiciones, sino una pr\u00e1ctica socialmente situada. Participan en ella agentes con emociones, creencias e historias, quienes emplean recursos contextuales para cumplir prop\u00f3sitos comunes: resolver desacuerdos, tratar perplejidades y deliberar comunitariamente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La transdisciplinariedad s\u00f3lo despliega su verdadera potencia emancipadora cuando renuncia a la imposici\u00f3n monol\u00f3gica y activa una raz\u00f3n flexible. Aprender a argumentar bajo este horizonte no persigue la clausura dogm\u00e1tica ni la victoria sobre el adversario, sino la capacidad \u00e9tica de habitar la incertidumbre, escuchar la alteridad y tejer acuerdos compartidos sin recurrir a la violencia. Te invito a que profundices en el tema y espero tus comentarios.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La creciente polarizaci\u00f3n que atraviesa nuestras sociedades suele alimentarse de un ecosistema dominado por opiniones que reh\u00fayen todo examen cr\u00edtico. 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